lunes, 19 de noviembre de 2007

Ni en broma el sexo débil


Y le dijo Dios a Eva: multiplicaré tus sufrimientos en los embarazos.
Con dolor darás a luz a tus hijos, necesitarás de tu marido y él te dominará.
Más que claro, ni siquiera nuestro creador y redentor nos ayuda a luchar
en contra del machismo, en contra de esas duras cadenas que nos mantienen más de ocho horas en una cocina y veinticuatro horas cuidando de los niños.

¿Cómo podemos concebir un mundo en el que las mujeres son tratadas como individuos inferiores que poseen pocas posibilidades de salir adelante por sí mismas y que son brutalmente discriminadas en todos los ámbitos importantes de una sociedad?. ¿Sí hace algunos millones de años la mayoría de sociedades mantenían un estricto régimen matriarcal?. ¿Por qué las mujeres gozaban de un respeto sólo superado por los dioses a los que adoraban?. Es impactante descubrir que la mujer tenía cargos públicos importantes cuando aún no se creaba el papel o salía a cazar conjuntamente con el hombre cuando aún no sabíamos que la tierra giraba alrededor del sol. Muchos autores proponen la división del trabajo como la respuesta para éstas dolorosas preguntas.
La facilidad del hombre para el trabajo físico les otorgó la licencia para esclavizar a las mujeres en el trabajo del hogar y en la crianza de los hijos. Es duro afirmar que un poco más de fuerza en la espalda de un individuo nos costó miles y miles de años de sufrimiento y lucha sin cuartel en contra de la opresión y el abuso.
Sé que a pesar de que hemos sabido llegar muy lejos y nos hemos ganado el respeto de toda una sociedad, el concepto del machismo no desaparecerá mientras que miles de mujeres sigan pensando que el único rol que pueden cumplir es el de madres abnegadas y esposas dominadas. En nuestras manos está el reconocer que tenemos igual o mayor capacidad que un hombre, hagamos nuestras las herramientas de ésta era para prepararnos, y tener las armas para contrarrestar la discriminación y violencia de las que somos víctimas.
Biológicamente no podemos haber sido dotadas con una extraordinaria fuerza física, pero sí con la capacidad de luchar y resistir a cualquier obstáculo.
La mujer no nació para estar dominada, nacimos para ser libres y para ver libres a nuestras hijas.

6 comentarios:

carlos dijo...

Que intresante fer tu titulo del ensayo me gusta mucho, ya pienso que la mujeres son más fuertes que el hombre ya que ellas enfrenta grandes sacrifios en la vida, son ademas persanas fuerte y de caracter duro, y que además tienen demaciada paciencia, pero creo que refieres al machosmo }, yo no meconcides}ro un hombre, mchista más bien sosy un hombre demaciado caballeroso. espero que estes bien mi chiquilla, chao. interesante tu blogger, pero no se porque rasado

Francisco dijo...

muy buen trabajo no me esperaba menos de ti aunque deberias adornar tu blog un poco mas...tienes un buen analisis chica del sexo debil...que vivan los chanchos

killayana dijo...

sexo debil??? bueno tal vez.. pero eso si el MEJOR.. jaja mentira...siempre voy a creer en el equilibrio de las cosas, de todo en general .. y si somos diferentes pero arriba la EQUIDAD DE GENERO.. muy buen trabajo

Mayra dijo...

muy bien mi Fer... y creo que tu artículo es muy interesante ya que pienso que el sexo no es algo que se lo deba tomar muy a la ligera... siempre es bueno actuar con la cabeza.... suerte mi Fer...

Anónimo dijo...

hola mi chiquis bella, pues tienes toda la razon,no somos para nada el sexo debil ya que nosotras soportamos muchas mas cosas que los hombres y somos fuertes en todos los sentidos. Esto no se debe tomar muy a la ligera. Te quiero mucho. cuidate

Att. me copiaste mi fondo

CARLA dijo...

bein chiqui tu blog... arriba las mujeres que sexo debil ni que nada, de hecho somos mas fuertes que mil hombres juntos jeje.. un beso cuidate.