sábado, 26 de enero de 2008

¿EN LOS RESTOS DE LOS MUERTOS ESTÁ LA ESPERANZA?

A partir de la decisión del pueblo ecuatoriano de aceptar la conformación de la Asamblea Constituyente se han dado masivas muestras de patriotismo, una de las más significativas ha sido el traslado de una porción de los restos del ilustre General Alfaro. Fuimos testigos de la elegante transferencia gracias a la intervención de todos los medios de comunicación desde la exhumación de su última morada en Guayaquil, hasta su mausoleo dispuesto en la sede de la Asamblea Constituyente y lugar de origen de Eloy Alfaro: Montecristi.

La alegría y pasión desatada por ésta inusual actividad ha desviado nuestra atención de asuntos con trascendencia económica, política y social. Por ejemplo, la decisión del Presidente Correa de conceder campos de Petroproducción a industrias asiáticas sin importar el impacto ecológico que pueda sufrir nuestro territorio amazónico. El pueblo ha perdido la perspectiva de los problemas a los que el país se está enfrentando y en los que intervienen los restos de algún patriota.
A más, toda ésta emoción nos está apartando de nuestra conciencia crítica y curiosa acerca del origen de lo que la urna de Alfaro contiene. A pesar de saber que el General tuvo una muerte tormentosa, fue arrastrado, mutilado y quemado y no murió solo, no se han realizado investigaciones profundas para asegurar la veracidad del origen de aquellos restos, por un lado debido a la falta de curiosidad y espíritu de investigación de nuestro pueblo y pienso también que descubrir que esos restos no corresponden al General sería una gran desilusión para todos los seguidores del viejo luchados. Ya que sus ideas y en sí sus restos representan la semilla de cambio y revolución. Son símbolos de respeto y admiración, debido a toda ésta connotación se han implantado más de una vez el uso de resto de hombres y mujeres importantes para mantener el orden o simplemente para brindar un aire de solemnidad y orgullo.

miércoles, 23 de enero de 2008

NUEVAS SOLUCIONES PARA UNA NUEVA REALIDAD

Un Año de Cambios y Trastornos

Este será un año memorable, empezando por que los cambios políticos están a flor de piel y como nunca el pueblo en general está tratando de inmiscuirse más y más en todos los ámbitos en los que sus intereses estén inmersos.
De ahí que cada uno de nosotros se ha vuelto un crítico de la realidad en la que se vive. Por tal motivo no es de sorprendernos que el pueblo esté en pos de lucha en contra de la prensa que trata de engañar. El presidente Rafael Correa está funcionando como un elemento incitador para que seamos capaces después de mucho tiempo de adentrarnos en las noticias que nos proporcionan y reflexionar a fondo sobre ellas.
Por tales motivos Rubén Dario presenta un texto lleno de temores y miedos acerca de lo que el pueblo puede hacer por conseguir medios de comunicación honestos y transparentes y que no sólo representen al poder económico y político del país.

La gente común empezará a revolucionar el campo de la información y va tratar por sus
propios medios la manera más honesta de informarse. El problema radica en que el pueblo se empieza a distanciar de los medios de comunicación y a desconfiar de estos. Por tal motivo es importante para el autor proponer un gran acercamiento entre la prensa y el público.
Mi propuesta es que:

1) a pesar de que todos tenemos el derecho de comunicar se prive la entrada a los medios a aquellos que no poseen la capacidad profesional de intervenir en los medios

2) que el gobierno instaure leyes en las que se regule la intervención de los medios en la economía y en la política


3) se deben distinguir dentro de cualquier medio de comunicación la opinión , de la verdadera opinión. A pesar de que sabemos que le periodista siempre pone su esencia en sus artículos, es importante se lo más objetivos posibles y no confundir a los lectores con sus opiniones

Somos conscientes de que los medios de comunicación son parte fundamental de nuestra sociedad, es casi imposible prescindir de ellos, lo único que podemos hacer es exigir un trato más serio y honesto de la información, los medios de comunicación en cambio solo deberían tener un único objetivo, ser los voceros de las necesidades de la sociedad, no de las necesidades de los grupos de poder