sábado, 20 de octubre de 2007

MEMORIA

Inspirado en el cuento de Monterroso

Desde lejos va llegando, pensando en lo que es y en lo que será.
Caminando sin rumbo, con algunos se vino a encontrar a los cuales su sangre los iba a ayudar.

Rápidamente atrapado fue. Desesperado a su memoria llamó pensando en su hogar y en quienes fueran sus amigos. Concluyó que más vale encontrar una salida para tan terrible castigo.

Reflexionando a una solución llegó. El engaño es mi salida concluyó.
Aristóteles, recordó, predijo que el día oscurecía porque el sol desaparecería.

A sus captores advirtió que si no perdonaban su vida al astro rey eclipsaría. Pero para su sorpresa angustia en ellos no existía.
Después de unos momentos su sangre ya corría y a su lado uno de sus captores leía cada una de las fechas en que el sol se desvanecería.

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